El pasado 22 de agosto regresaron a El Salvador dos niños, de 11 y 3 años, luego de permanecer por un mes y medio en el Hospital San Joan de Déu (San Juan de Dios), en Barcelona, donde se les realizó con éxito una cirugía de corazón abierto.

Ambos pequeños son beneficiarios del programa Corazón Español, iniciativa impulsada por nuestra representación diplomática en España,  liderada por el embajador Edgardo Suárez, con el que se han intervenido quirúrgicamente, durante 2012, a cuatro niños y niñas salvadoreñas de escasos recursos que sufren problemas congénitos del corazón, y cuyos problemas cardíacos no pueden ser operados en el país.

De acuerdo con Anabella Machuca, funcionaria de la Embajada salvadoreña a cargo de la logística del programa, para este año se habían proyectado realizar un total de cuatro cirugías, pero “gracias a las gestiones hechas por la representación diplomática, este número ha subido a seis”.

La funcionaria agregó que Corazón Español cuenta con el apoyo del programa CUIDAM, ofrecido por el Hospital San Joan de Déu, con el que se ha logrado financiar los boletos aéreos, los tratamientos y la asistencia hospitalaria de los menores. También se ha tenido la ayuda de instituciones privadas que han apoyado con el alojamiento y estadía de los niños y sus acompañantes.

En El Salvador, Corazón Español  tiene todo el respaldo del Ministerio de Relaciones Exteriores y del Hospital Benjamín Bloom, instancias que se ocupan de la selección de los candidatos, con base a los informes de diagnósticos médicos y el perfil socio-económico de las familias, además de proporcionar el apoyo logístico para preparar sus trámites migratorios para viajar a España.

En lo que resta del año, se espera recibir a tres menores más, dos por medio de la Embajada de El Salvador, y el tercero será traído directamente por CUIDAM.
 

Personas de distintas nacionalidades participaron en el II Taller de Cocina Tradicional Salvadoreña en Madrid, organizado por la Sección Cultural de la Embajada de El Salvador en España, el pasado fin de semana.

En esta ocasión, el curso de cocina se enfocó en la preparación de las pupusas y estuvo a cargo de Rosa Elena Lovo “Nena”, quien mostró a los participantes los ingredientes básicos para la elaboración del platillo, así como el procedimiento  para dar forma y cocinar el rico manjar.

Al final del taller, cada persona se encargó de preparar sus propias pupusas, en algunas de sus variedades: revueltas con queso, calabacín (por ayote) con queso, frijol con queso y frijol con chicharrón; para luego saborearlas.

En la actividad participaron personas de nacionalidad española, hondureña, nicaragüense y salvadoreña; quienes celebraron esta iniciativa, que por segundo año consecutivo impulsa la representación de El Salvador, con miras a proyectar la cultura cuscatleca y reforzar los vínculos con la comunidad de nacionales establecidos en ese país.

Varias obras de la cinematografía nacional fueron proyectadas durante la I Muestra de Cine Centroamericano en Madrid, evento organizado por los agregados culturales de las embajadas centroamericanas en España, del 28 de mayo al 1 de junio pasado.

En total, fueron once los materiales audiovisuales que se proyectaron en este festival, tres de ellos salvadoreños: “La manzana azul”, de Tomás Guevara; “Cuentos de cipotes”, de Ricardo Barahona  y “In the región of ice”, de André Guttfreund. Este último autor es el primer salvadoreño a quien se le ha conferido un Premio Oscar en la categoría Mejor Cortometraje Dramático, en 1977.

“Es interesante que a 10 mil kilómetros de Centroamérica se pueda dar un encuentro de directores de nuestra región”, expresó Patricia Comandari, cónsul de El Salvador en Madrid. “Se deberían de estimular estos eventos dentro del istmo centroamericano”, concluyó.

La muestra cinematográfica contó, además, con  el apoyo de Casa América,  institución que busca fomentar el conocimiento entre Iberoamérica y España, mediante la emisión y difusión de actividades culturales.

Costa Rica, Guatemala, Honduras y Nicaragua también presentaron películas realizadas por cineastas de cada uno de estos países.

Alrededor de 80 compatriotas fueron atendidos el pasado 24 de febrero en la jornada de consulado móvil que la Representación Consular de El Salvador en Madrid, España, realizó en Barcelona.

En la actividad, la diligencia que tuvo mayor demanda fue la de emisión de pasaporte, pero, también, se realizaron trámites de poderes jurídicos, autorizaciones para salidas de menores, declaraciones juradas, y un acta de sobrevivencia.  Además, se brindó asesorías sobre trámites diversos.

Desde el año 2010, la Representación salvadoreña en Madrid viene realizando jornadas de consulado móvil, sobre todo en Barcelona, con el objetivo de acercar los servicios consulares a nuestra comunidad, ahorrándoles tiempo y dinero.

Te invitamos a estar pendiente de nuestro sitio web para enterarte sobre fechas y lugares de futuras jornadas.

Entrevista con el embajador Edgardo Suárez Mallagray

Han sido muchas ya las horas de vuelo para aterrizar en el Aeropuerto de Barajas, en Madrid. Y aún es largo el camino para llegar a Barcelona. Atrás han quedado, por un tiempo, sus casas en San Miguel y en La Unión, en El Salvador. Viajan junto a sus madres, y ellas viajan con la confianza de que, “en Dios”, todo saldrá bien.

Se trata de la pequeña Melody Sosa, de 2 años, y el niño Henry Amaya, de 10. Ambos sufren un padecimiento cardíaco que requiere de una delicada cirugía a corazón abierto para poder sobrevivir. Los pequeños ahora tendrán una oportunidad de vida gracias al programa Corazón Español que impulsa la Embajada de El Salvador en España.

El programa Corazón Español es una extensión del programa Corazón Alemán, que surgió en el 2001, en Alemania, a iniciativa del actual embajador salvadoreño en España, Edgardo Suárez Mallagray.

Según el funcionario, el programa se inició  mientras fungía como embajador en el país germánico, a partir de ofrecimientos voluntarios para realizar el procedimiento quirúrgico.

Corazón Alemán comenzó desde cero. Ahora, hay más de 15 empresas alemanas apoyando económicamente el programa para que niños y niñas salvadoreñas con problemas congénitos del corazón no tratables en El Salvador puedan ser operados. Hasta la fecha, más de 150 pequeños  han tenido una nueva oportunidad de vida. También existe una réplica en Italia, Corazón Italiano.

Precisamente, el programa Corazón Español busca extender las posibilidades de que más niños y niñas puedan someterse a una cirugía de corazón abierto. Melody y Henry son los primeros beneficiados. Y el embajador Edgardo Suárez Mallagray espera que la cifra de corazones sanos aumente.

Pregunta: ¿Cómo surge Corazón Español?

Embajador Suárez Mallagray: Los antecedentes surgen en Alemania, cuando yo era el Embajador en ese país. Resulta que un día del año 2001 recibí la llamada de Celina Hui, compatriota de padre chino-salvadoreño y madre salvadoreña, radicada en Alemania. Ella me dijo que su esposo,  Christian Schlensak, es médico que opera del corazón a niños, y que estaba interesado en ayudar a  niños de El Salvador.

El matrimonio vive en Freiburg, a unas siete horas de Berlín. Viajé a dicha ciudad, me dieron un tour por todo el Hospital Universitario de Freiburg. Me comentaron que había un empresario dueño del parque de atracciones Europa Park, interesado en contribuir económicamente para comenzar a llevar a Alemania niños con padecimientos cardíacos  y que les ofrecía alojamiento en un hotel ubicado a 20 minutos del hospital.

Después de ese primer viaje a Freiburg, hablé con nuestro cónsul honorario en Frankfurt, Peter Stoll, e iniciamos una serie  de visitas a muchas empresas, entre ellas a Lufthansa, Joyería Christ, empresas de mucho prestigio en Alemania, fundaciones, entre otras.

P: ¿Qué resultados obtuvieron de esas visitas?

Embajador Suárez Mallagray: El primer año fue un poco frustrante, era difícil arrancar de la nada y conseguir cosas. Traer al primer niño nos llevó dos años y medio.

P: ¿Cuál fue el siguiente paso?

Embajador Suárez Mallagray: Para poder captar fondos y llevar a los niños a Alemania, se creó, a principios del 2003, la Fundación Kínder Herzen Retten, que significa en español “Ayuda a Corazón de Niño”. Dar este paso fue una iniciativa de la Embajada junto a Celina, Christian y su grupo de médicos y colaboradores, a nuestro cónsul honorario; y la semilla inicial la aportó el dueño de Europa Park. Fuimos a Lufthansa, que donó los pasajes para el primer niño.

Con la contribución de todos, en 2003 se llevó al primer niño. Su nombre es Carlos Eduardo Zepeda, a quien le daban un año más de vida, pues sufría de una Tetralogía de Fallot, que es una enfermedad letal de no ser tratada quirúrgicamente, y se caracteriza por cuatro malformaciones que dan lugar a la mezcla de sangre venosa con la sangre arterial con efectos cianotizantes (niños azules).

Entre más jovencito es el niño, tiene más probabilidades de éxito. Si tiene un día de nacido es mejor, y máximo doce años. Después de esta edad es más difícil porque, prácticamente, el corazón ya se ha formado en su totalidad.

La operación de Carlos fue un éxito. Luego lo llevamos a Berlín, donde lo nombramos “Embajador por un día”, visitó la alcaldía y el congreso.

P: ¿Qué pasó después de la experiencia de Carlitos?

Embajador Suárez Mallagray:: Fue nuestro niño insignia. Se hizo un vídeo para promocionar el programa y fue lo que catapultó a Corazón Alemán.

Una vez vino el primer niño, fuimos a visitar la joyería “Christ”. Aquí ofrecieron  hacer un dije de oro con forma de angelito y nos expresaron que todas las ganancias iban a donarlas para el programa. Fue con los ingresos de la joya que se pudo llevar a la segunda niña, Ana de la Cruz Arias Rodríguez.

P: ¿De qué otra forma se obtuvieron recursos?

Embajador Suárez Mallagray: Pues se visitó a una fundación que se dedica a visitar a los dentistas de Alemania para que les donen el oro que la gente se quita de los dientes, lo venden y de lo recaudado apoyan programas sociales. Antes estaba de moda ponerse dientes de oro, era parte de un estatus, pero eso pasó de moda y ahora se lo quitan y se ponen de porcelana.

Dicha fundación nos apoya con tres niños al año. Luego se hicieron conciertos, en uno de los cuales participó Glenda Gaby.

P: ¿Cuánto cuesta una operación de corazón abierto?

Embajador Suárez Mallagray: De 50 a 70 mil euros.

P: ¿Cuáles son los requisitos para ser beneficiado en el programa?

Embajador Suárez Mallagray: Que sean niños de escasos recursos y que no puedan ser operados en el Hospital de Niños “Benjamín Bloom”. Ya sea porque no hay presupuesto, o porque no cuentan con los equipos para hacer una operación más delicada; y en otros casos, porque la lista de espera es muy grande y están demasiado atrás en dicha lista.

Si una persona tiene los recursos suficientes para cubrir el costo, les hacemos todos los contactos, ya sea en Alemania o aquí en España, para que les den una tarifa especial, pero no se ocupa ni un cinco de la fundación para estas personas. 

P: ¿Quién paga los costos de la operación?

Embajador Suárez Mallagray: Los costos se distribuyen entre todas estas empresas: el hospital no cobra la sala de operaciones, con el dinero de la fundación se pagan los materiales, los médicos no cobran honorarios y el hospedaje para los niños y sus madres lo ofrecen gratuitamente salvadoreños radicados en la ciudad donde se realiza la operación.

Los pasajes aéreos en Alemania los da Lufthansa y en El Salvador, TACA.

P: ¿El programa incluye solo la operación?

Embajador Suárez Mallagray: No, el concepto es integral. Hablamos de varias etapas:

Primero, crear la fundación y llevar niños a operarse a Alemania. Se cumplió. La otra es llevar una vez al año al grupo de médicos alemanes a operar a El Salvador.

También se tiene la donación de equipos para que en El Salvador se pueda hacer cualquier tipo de operación. Se le donó parte del quipo al Hospital Bloom y se montó una unidad completa de cardiología para operar de corazón abierto en el Hospital San Juan de Dios, en Santa Ana.

Aún está en proceso capacitar para que las operaciones se hagan en el país.

P: ¿El Corazón Alemán se replicó en Italia también?

Embajador Suárez Mallagray: Sí. El embajador Andino, que en paz descanse, se comunicó conmigo para indagar cómo funcionaba el programa. Le dije que habíamos comenzado de cero en Alemania. En menos de seis meses estaba llevando a operar al primer niño a Italia, y en menos de un año estaba el grupo de médicos italianos operando en El Salvador, y se llama Corazón Italiano.

P: ¿Cómo nace en España?

Embajador Suárez Mallagray: Aquí comenzamos hace dos años. Ha costado que arranque el Corazón Español, seguro que la crisis ha tenido que ver en ello, pero tenemos la suerte de contar con un compatriota, el doctor Jorge Palacios, que trabaja en el Hospital San Juan de Dios, en Barcelona, a quien conocí en Alemania cuando estaba haciendo cateterismo en un hospital.

El doctor Palacios nos ha ayudado a hacer los contactos en San Juan de Dios, y gracias al Creador y a él, se está haciendo esto.

Visité el hospital, y en esa oportunidad, el doctor me informó que todo estaba listo para comenzar con cuatro niños. Empezamos a hacer gestiones con líneas aéreas y se empezaron a trabar las carretas.

De Cancillería acudieron a la Fundación Cross Conection y Sana Mi Corazón y nos consiguieron el dinero de los boletos para los dos niños y sus madres, quienes acaban de llegar a España. Cancillería también nos ayudó en toda la parte de pasaportes, y, gracias a Dios, los niños ya vinieron.

Están por confirmarme cuando los operan. Espero que sea esta semana.

P: ¿Cómo convencer a empresarios españoles para que se unan al programa?

Embajador Suárez Mallagray: Con la llegada de estos primeros niños vamos a sensibilizar a empresas españolas para que se involucren. Pensamos volver a tocar puertas de Iberia, de Air Europa, y de otras empresas. Las madres de los niños están alojadas en casas de familias salvadoreñas en Barcelona, quienes les brindan cobijo y comida.

P: ¿Cómo pueden involucrarse en el programa los salvadoreños en España?

Embajador Suárez Mallagray: De muchas maneras. Brindando cobijo, alimentación y ropa adecuada.

Me gustaría que la comunidad salvadoreña se empodere del programa, que lo haga suyo, que actúen para que el programa se desarrolle con éxito.

Quizá sería una buena idea que abramos una cuenta de ahorro con el nombre Corazón Español, para que entre todos podamos ayudar a estos niños y niñas.

 

El Salvador junto con otros países centroamericanos y México lanzaron oficialmente este 19 de enero la Ruta Maya, propuesta con la que participan en la  trigésima segunda edición de la Feria Internacional de Turismo (FITUR).

Con más de 100 destinos arqueológicos, la Ruta Maya busca posicionar la cultura maya a nivel turístico, así como dinamizar la actividad económica de cada uno de los países donde se asentó la milenaria población.

Esta nueva propuesta llevó a los ministros de Turismo de México y Centroamérica a trabajar de forma conjunta para elaborar un mapa de conectividad aérea, marítima y terrestre del mundo maya.

Al respecto, el ministro de Turismo de El Salvador y actual presidente pro témpore de la Organización Mundo Maya, José Napoleón Duarte, expresó: “Con ésta ruta regional buscamos promocionar la ruta arqueológica-cultural de la civilización maya con la meta de atraer mayor flujo de visitantes internacionales a El Salvador y a la región”.

En el evento, también participó la secretara de Turismo de México, Gloria Guevara Manzo. “Cuando hay voluntad política entre naciones, podemos lograr acciones concretas para impulsar el turismo en nuestros países y mejorar la calidad de vida de nuestras sociedades”, dijo la funcionaria mexicana.

Por su parte, Taleb Rifai, Secretario General de la Organización Mundial de Turismo (OMT), aplaudió la iniciativa por su magnitud y reconoció públicamente al ministro Duarte por su capacidad de crear los consensos que llevaron adelante esta nueva propuesta turística.

La Ruta Maya tiene una extensión de más de 500 mil kilómetros cuadrados y está conformada por cinco países: México, Belice, Guatemala, Honduras y El Salvador.  Los sitios arqueológicos más representativos son: Chichen Itzá, en México; El Caracol, en Belice;  Tikal, en Guatemala; Joya de Cerén, en El Salvador; y Copán, en Honduras.

La trigésima segunda Feria Internacional de Turismo (FITUR) fue inaugurada este miércoles 18 de enero en Madrid por los príncipes de Asturias. En esta edición, El Salvador, junto con otras naciones centroamericanas y México, participan conjuntamente, mostrándose como un interesante destino turístico para todos los interesados en conocer la Ruta Maya. Cada país participante ha sacado lo mejor de sí para atraer turistas.

La delegación salvadoreña está encabezada por el ministro de Turismo, José Napoleón Duarte, acompañado por tour operadores privados, quienes buscan posicionar la imagen del país en España y el resto del Europa,  contactar a tour operadores mayoristas para incorporarlos a estrategias de comercialización y conocer las tendencias del sector a través de investigaciones de mercado.

“Pretendemos colocar al país como destino turístico y uno de los instrumentos para hacerlo es la FITUR”, dijo el ministro Duarte, y agregó, “El Salvador le ofrece a los turistas el mundo Maya, café, naturaleza, sol y playa; a través de una estrategia de turismo vivencial, en el que cada visitante tendrá toda una experiencia”.

De acuerdo al ministro Duarte, entre los destinos preferidos por los viajeros europeos se encuentran el Parque Arqueológico de Joya de Cerén, en el departamento de la Libertad, y el Golfo de Fonseca, en el oriente del país.

La FITUR es la más importante feria de turismo a nivel mundial. En esta ocasión participan alrededor de 9 mil 500 empresas especializadas en la actividad turística. El evento concluirá el domingo 22 de enero.

El llamado de solidaridad con El Salvador tuvo eco en la comunidad salvadoreña radicada en Madrid y en ciudadanos de naciones amigas que participaron, el pasado domingo 13, en el Festival de la Solidaridad con El Salvador organizado por la Embajada en España, con el objetivo de recaudar fondos que sirvan para atender necesidades a causa de la tormenta tropical E12.

Durante cuatro horas, unos 200 compatriotas disfrutaron de un programa variado y lleno de sorpresas. Hubo rifas de valiosos regalos cortesía de los cónsules honorarios de El Salvador en Zaragoza, Sevilla –quien asistió al evento- y de Madrid; y además, para sorpresa de los participantes, se subastó un boleto aéreo a El Salvador donado por IBERIA.

Asimismo, se contó con la asistencia de personas de México, Irán, Vietnam, Holanda, Bolivia, Colombia, España, Costa Rica, entre ellos el Cónsul General de ésta nación centroamericana en España.

La parte artística estuvo a cargo del grupo de rock en español, Vucaque; y del grupo de blues y jazz, Meloinómanos, cuyo guitarrista es de origen salvadoreño. También se contó con la participación de los solistas españoles Raquel Ruíz y Jonathan Tijerín. Raquel dedicó a los salvadoreños la canción “El sombrero azul”.

Como en todas las actividades que se desarrollan con la comunidad salvadoreña, el atractivo principal es la comida típica, por ello, dos compatriotas tuvieron a cargo la venta de pupusas, yuca, tamales, enchiladas y budín. Un porcentaje de la venta de alimentación se destinó a El Salvador, así como lo recaudado en la rifa y lo de la subasta del billete aéreo.

Jueves, 03 Noviembre 2011 16:34

Clases de folklor salvadoreño en Madrid

Los días 22 y 29 de octubre, se desarrolló I Taller de Danza Folklórica Salvadoreña en el Centro Cultural Hispano Centroamericano (CEPI), en pleno corazón de Madrid, organizado por la Embajada de El Salvador.

El taller fue impartido por Lissette Contreras, salvadoreña radicada en Madrid,  profesora de ballet clásico y moderno, titulada por la Royal Academy of

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Dance y por el Imperial Society of Teachers of Dance; en nuestro país fue bailarina del Ballet Folklórico Nacional de El Salvador, antiguamente Ballet del ISTU, y estudió la carrera de ballet en la Escuela Nacional de Danza Morena Celarié de El Salvador.

La opinión general de los participantes en el taller era que “estando en El Salvador nunca pusieron suficiente interés en la danza folklórica, incluso que era bastante más difícil de lo que parece”, según Contreras, quien expresó que “fue curioso como todos reconocieron y tararearon piezas del folklore como Las Cortadoras, El Carbonero, y piezas de XUC como EL Carnaval de San Miguel o El Xuc".

Los participantes “mostraron interés y sobre todo percibí nostalgia de las costumbres de nuestro país, fue gratificante ver a compatriotas compartiendo y teniendo un rato de esparcimiento intentando aprender una técnica que tampoco es muy fácil”, expresó la profesora Contreras.

Más que clases fue un reencuentro, “pasamos un rato divertido, muchas risas y lo más importante, la comunión entre los participantes que compartieron su situación legal en España, lugares dónde pedir información y asesorías, etc.”  manifestó la maestra.

La representación diplomática de El Salvador en España celebró el pasado sábado 17 de septiembre, junto a la comunidad salvadoreña radicada en Madrid y en otras ciudades, los 190 años de Independencia, bajo un ambiente de música, color, alegría, cultura y comida típica salvadoreña.

El evento, realizado en una parroquia madrileña, contó con la participación de más de 200 compatriotas que, a lo largo de tres horas, disfrutaron de una programación variada que incluyó el baile El Carbonero, a cargo de dos compatriotas; leyendas salvadoreñas contadas por la compañía teatral salvadoreña Los Perdidos Teatros, actualmente residiendo en España; y la actuación especial del artista salvadoreño Jhosse Lora, que despertó la euforia de los participantes.

Fue una celebración que tocó emociones. La entonación del himno nacional, como punto inicial del programa, sacó lágrimas de nostalgias, de amor al terruño y de lejanía. Una hora después, aquel recinto abarrotado explotó de alegría al son de Jhosse Lora, quien durante una hora sacó su mejor repertorio y puso a bailar a jóvenes, adultos y niños.

Celebración similar se realizó en Barcelona el domingo 18, organizada por la Asociación Salvadoreña en Cataluña (ASCA); por parte de la misión diplomática asistió la cónsul general, Patricia Comandari.

La gente lo disfrutó y lo agradeció: “Mis felicitaciones a todos los organizadores de la fiesta de la Independencia Patria. Hacía muchos años que no disfrutaba de una reunión tan emotiva y concurrida” manifestó Irma Lindo, a través de un correo electrónico que hiciera llegar a la Embajada y quien participara en la fiesta de Madrid.